Un petit calfred de l’ànima


Enlightenment in modern era (III)
septiembre 30, 2011, 12:21 pm
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Era alucinante incluso entonces, cuando daba por seguro que esto era una super experiencia mística que me visitaba precisamente a mi, como una gran broma cósmica, de la que debía librarme para volver a la normalidad. Tenía previsto haces una retractación pública de mis opiniones antimísticas y unirme a las hordas de buscadores espirituales que antes despreciaba. Debido a que mi excepticismo se recreó junto con el resto de mi memoria, jugué con la posibilidad de estar simplemente sufriendo algún efecto secundario del veneno que los doctores habían diagnosticado y que probablemente era una sobredosis de morfina y cocaina. Realmente no creía en ello, porque no había ni rastro del sentimiento de embriaguez que conocía de cuando tome parte en experimentos oficiales con altas dosis de drogras sicodélicas a finales de los 60′s.

Más tarde, cuando esta eterna conciencia continuó durante dias, semanas, meses y años, cualquier tipo de explicación basada en drogas fué obviamente descartada. Por otra parte mi desconcierto se intensificó cuando descubrí como toda clase de experiencias humanas negativas se transformaban en maravillas de la creación al experimentarlas en esta deslumbrante oscuridad. Transmitir incluso una fracción de lo que es la vida en eterna conciencia tomaría todo un libro y estoy en el proceso de escribir uno. Aquí será suficiente con ilustrar dos de las características que más me han impresionado a mi y a los que me conocen, sobretodo a Ann.

Primero, si hubiera una sección en el libro Guinness de los records sobre pánico al dolor físico, yo hubiera merecido un lugar en él. Pero con esta conciencia eterna, el dolor se vuelve simplemente una señal de aviso que una vez atendida (con independencia de si hay remedio físico o no) se vuelve simplemente una sensación interesante, otra maravilla de la naturaleza. La distinción de Buddha entre dolor y sufrimiento, que solía pensar que era un error, es ahora una experiencia común para mi. Y segundo, mi antigua y espectacular vida onírica ha sido reemplazada, muchas noches, por un estado que sólo sé llamar sueño consciente, en el cual estoy totalmente dormido pero vagamente consciente de que estoy tumbado en la cama.

Igualmente, el punto principal que quiero hacer notar, es que la característica más extraordinaria de esta eterna conciencia es que no se vive como extraordinaria. Se siente como totalmente natural que la conciencia personal debería ser consciente de su propio substrato mientras que mis primeros 59 años de la llamada conciencia normal, ignorando este estado, ahora parecen como un sueño. Era como si hubiera estado en trance desde el nacimiento en una pesadilla de individuos separados luchando en un universo alienígena para sobrevivir o satisfacerse.

Incluso así, hubieron muchos problemas para ajustar mi vida iluminada porque el resto del mundo todavia tomaba como real el estado de dualidad y mi propia mente resucitada todavia contenia programas basados en las asunciones de ese estado. Así que al principio hice esfuerzos para asumir el rol de buscador espiritual con la esperanza de encontrar ayuda. Fué decepcionante encontrar que nadie a quien consulté, fuera en persona o a través de libros, tenía ni idea. Porque las antiguas tradiciones y los movimientos modernos asumen que esa clase de conciencia eterna en que vivo es reducto del Olimpo espiritual, el equivalente mítico a ser un premio Nobel.

Afortunadamente el estado místico parece tener un patrón de crecimiento propio que me permite gradualmente lidiar con los problemas de ajuste, lo cual es un proceso fascinante. A pesar de ello, me preocupa que todos los buscadores que he contactado aceptan como ley del universo espiritual que tienen que trabajar durante años, quizá durante muchas vidas, en un viaje que se recompensará, con suerte, con lo que T.S. Elliot llamó “indicios y conjeturas” del estado de conciencia eterna, cuando yo veo ese estado como el estado natural del ser humano.



Enlightenment in modern era (II)
septiembre 29, 2011, 2:41 pm
Archivado en: Historia

Yo ni siquiera percibí el cambio inmediatamente. Mi mente estaba demasiado ocupada intentando entender porque estaba en un hospital en plena noche con un policia sentado al pie de la cama, cuando la última cosa que recordaba fue una sensación de somnolencia en el autocar esa misma mañana y recostarme en un sueño confortable en lo que se suponía un viaje de siete horas a través de las montañas cubiertas de jungla. No sospechaba nada porque quien me ofreció el caramelo, un encantador joven bien vestido que nos ayudó con el equipaje, había dejado el autocar varios kilómetros antes. Restrospectivamente, pienso que decidió que la retirada era conveniente cuando vió que mi compañera, sicóloga del sueño, la dra. Ann Faraday, no se comió el dulce que le dió también. (El heroico rescate de Ann cuando empecé a ponerme azul y el conductor del autobús insistió en que estaba borracho, es una aventura en sí misma, pero no el objeto de este relato).

El hecho de que estaba sometido a un cambio de conciencia radical empezó a hacerse aparente sólo después de que todo el mundo se fuera por la noche y me dejaran solo, sintiendome como si ya hubiera dormido para el resto de mis dias. Por etapas fuí siendo consciente de que cuando me desperté una horas antes, no fué en absoluto de un estado de inconsciencia ordinario. Fué como si emergiera renovado (completo, con todos los recuerdos que constituyen mi identidad personal) de una vasta oscuridad que de alguna manera era radiante, una clase de infinita vitalidad concentrada de conciencia pura que no tenía separaciones, y por tanto ni espacio ni tiempo.

No hubo sentido alguno de continuidad personal. De hecho la sensación de una parada en el tiempo fué tan absoluta que hoy dia estoy convencido de que realmente estuve muerto. Quizá fué solo unos segundos o fracciones de segundo y fuí literalmente resucitado por el equipo médico, pero no habían equipos de monitorización modernos para poder confirmarlo objetivamente. Y si mi convicción es correcta, estaria en contra de la creencia habitual de los investigadores de estas experiencias de que la conciencia personal puede existir separada del cerebro. Mi impresión es  que mi conciencia personal se apagó (el significado final, según muchos estudiosos, de la palabra nirvana) y fué recreada por algún tipo de focalización de la eternidad infinita de esa radiante y oscura conciencia pura. Una vieja canción de cuna transmite eso mejor que cualquier compleja filosofia:

“Where did you come from, baby dear?

Out of Everywhere into here.”

Por otra parte esa maravillosa vida eterna venida del “everywhere” aún estaba allí, justo ante mis ojos, o dicho con más precisión, dentro de mi cabeza, continuamente recreando mi consciencia, cuerpo y mente completos, instante a instante, ¡ahora! y ¡ahora! y ¡ahora! Esta no es una mera metáfora para una vaga sensación; era tan palpablemente real que puse mi mano en la nuca, medio preguntandome si los doctores habrían cortado parte de ella para abrir mi cabeza al infinito. Pero no había un sentimiento de haber sido dañado; era más como si hubiesen quitado unas cataratas de mi cerebro, dejándome experimentar el mundo y a mi mismo correctamente por primera vez, esa deliciosa oscura luz parecia revelar que la esencia de todo era sagrada.

Me sentia como gritando, “¡Pues claro! ¡Esto está absolutamente bien! “ y aplaudiendo cada cosa sencilla con lágrimas de gratitud, no solo Ann, ahora durmiendo, y el pequeño jarrón con flores que puso la enfermera al lado de mi cama, también las marcadas manchas en las sábanas, la vieja pintura agrietada de las paredes, el poco higiénico olor del lavabo, las toses y gemidos de los otros pacientes e incluso la triste condición de mi cuerpo traumatizado. Del fondo de mi memoria emergía la frase del inicio del libro del Genesis sobre Dios observando todo lo que ha hecho y encontrándolo bien. En el pasado había tratado esas palabras como mera poesia romántica referida solo a cosas convencionalmente magníficas como las puestas de sol pero ignorando lo que la conciencia ordinaria humana llama enfermedad o fealdad. Ahora todos los juicios de bien o mal que la mente humana necesariamente ha de hacer en sus actividades diarias se contextualizaban en la perspectiva de esa otra dimensión que sólo sé llamar eternidad y que ama todo lo que el timpo produce, sea lo que sea.

(continuará)

Traducción de 道



Enlightenment in modern era (I)
septiembre 28, 2011, 2:27 pm
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John Wren-Lewis

Lo que sigue a continuación es el registro de la experiencia súbita de iluminación en la actualidad de alguien que fué un excéptico espiritual, un estado de conciencia alterado similar al típicamente atribuido a los clásicos ancianos maestros. Su perspectiva es única, no sólo porque su despertar llegó de la nada y sin buscarlo, sino también porque debido a ese hecho la persona se cuestiona muchas creencias habituales sobre el despertar espiritual.

(Nota del traductor: y porque explica el estado de iluminación desde una perspectiva absolutamente no religiosa, ni mística, haciendo más fácil de entender ese estado a los demás)

J. Wren-Lewis, autor de este artículo y a quien se atribuye la experiencia, fué, antes de esta, un gran cínico espiritual y exponente del movimiento “Muerte de Dios” de los años 60′s. Fué profesor asociado honorífico en la Universidad de estudios religiosos de Sydney, Australia. Se ha informado de su muerte en 2.006 aunque este dato no ha sido confirmado

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Algunos, si creemos lo que nos dicen, nacen con la conciencia de Dios. Otros se afanan para conseguirla a través de larga práctica espiritual, a pesar de que el porcentaje de éxito no es (y nunca ha sido) demasiado esperanzador. A mi me fué imbuida esa conciencia en 1.983, a los sesenta años, sin trabajar por ella, desearla o incluso creer en ella, y eso me ha dado una perspectiva inusual sobre el tema. En particular, me pregunto si la disciplina no es finalmente, contraproducente en este contexto y la idea de crecimiento espiritual totalmente errónea.

Antes de mi experiencia, yo era un excéptico Freudiano sobre todas las cosas místicas. No me hubiera denominado ateo o materialista, de hecho había publicado extensamente sobre la necesidad de una visión religiosa del mundo apropiada para una humanidad que había llegado a la era de la ciencia y la tecnología. Pero enfatizaba que era fe debía ser básicamente positivista, focalizada en el potencial humano de cambio creativo, que creí sería efectiva en el plano sociedad tanto como la ha sido en el plano físico. Incluso creí posible que la personalidad humana creativa podría incluso descubrir tecnologias para transcender la mortalidad, pero veía el misticismo como una huida neurótica hacía la fantasia, debido a la falta de nervio en la lucha creativa.

Lo que ocurrió en 1.983 puede ser clasificado técnicamente como un experiencia cercana a la muerte (NDE) pero sin ningún tipo de los hechos dramáticos o visionarios que tienden a dominar los relatos NDE en los diarios y escritos. Mientras descansaba en un lecho de hospital en Tailandia, tras tomar un caramelo envenenado que me ofreció un posible ladrón en un autocar de larga distancia, hubieron algunas horas en que el equipo médico penso que yo estaba más allá de toda esperanza. Pero no tuve ninguna visión extracorpórea de lo que pasaba, ni revisión de mi vida, ni pasé a través de un tunel oscuro hacia una luz o lugar divino, ni encuentro con seres celestiales o parientes muertos diciendome que volviera porque mi trabajo en la tierra no había terminado. Y a pesar de que había perdido todo miedo a la muerte cuando resucité, esto no tiene nada que ver con creer en que tenga un alma inmotal que sobrevivirá a la muerte.

Al contrario, tiene todo que ver con una dimensión de vida aquí y ahora que convierte la noción de supervivencia individual en una cuestión muy secundaria, en este mundo o cualquier otro. De hecho hace cada instante presente tan absolutamente satisfactorio que incluso el éxito o fracaso de la acción creativa se vuelve realmente baladí. En otras palabras, he sido liberado de lo que William Blake llamo la obsesión por el futuro, lo cual, hasta que ocurrió, yo solía considerarlo una imposibilidad sicológica. Y para mi continua sorpresa, durante diez años de liberación, ha convertido mi conducta en la vida práctica más eficiente, precisamente porque la conciencia del tiempo no es ensombrecida por pensamientos ansiosos sobre el mañana.

(continuará)

Traducción de 道



Enlightenment
septiembre 27, 2011, 5:17 pm
Archivado en: Frases

Fundamentally, our experience as experienced is not different from the Zen master’s. Where we differ is that we place a fog, a particular kind of conceptual overlay onto that experience and then make an emotional investment in that overlay, taking it to be “real” in and of itself.

-The wanderling



Lin-chi
septiembre 21, 2011, 3:13 pm
Archivado en: Fragments

“Los que han satisfecho las diez etapas de la práctica del bodhisattva, no son mejores que asalariados; los que han alcanzado la iluminación de las etapas cincuenta y una y cincuenta y dos, son prisioneros encadenados; los arhats y los pratyekabuddhas son basura de letrina, boddhi y nirvana son palos para atar a los burros.

[...]

Existe una pandilla de seguidores calvos que no saben distinguir lo bueno de lo malo, pero que pretenden ver dioses y demonios, señalan al este, señalan al oeste, les gusta hablar del buen tiempo y de la lluvia. [...] Ciegos e idiotas. ¡Llegará el dia en que tengan que pagar por toda la comida que se ha desperdiciado con ellos!

[...]

Gracias por estar tanto tiempo de pie”

- Lin-chi, siglo IX, fundador de la secta Zen Rinzai (Linchi)



El horror
septiembre 16, 2011, 2:07 pm
Archivado en: Noticies | Etiquetas:

Un terrible caso de protección filial e inteligencia animales ha sido registrado en una zona remota del noroeste de China. Se trata de una osa que para salvar a su cachorro de las rutinarias torturas que le esperaban prefirió estrangularlo y posteriormente suicidarse. El hecho ocurrió en una granja en la que mantienen cautivos a varios osos con el fin de extraerles cotidianamente porciones de bilis.

La bilis de osos es bastante cotizada en China ya que se emplea en diversos remedios utilizados popularmente en la medicina tradicional de este país.

Las granjas de bilis chinas usan principalmente al oso negro asiático, el cual se encuentra en la lista de protección de fauna de China como clase II, esto permite su uso como animales de producción. Estas granjas son legales en aquel país y se estima que alrededor de 10,000-12,000 osos son usados. El animal vive en jaulas casi de su tamaño y padecen desnutrición crónica, sed, severas restricciones de movimiento, dolor constante y enfermedades crónicas.

El cruel procedimiento incluye una perforación permanente en el abdomen del animal, a la altura de la vesícula. El agujero que resulta de ello se utiliza para succionar la bilis, proceso que se repite durante varios días y tan doloroso para los osos que se les cubre el estómago con una especie de chaleco de metal para evitar que se suiciden golpeándose en el estómago para acabar con el dolor.

Cuando la madre escuchó a su cachorro gritar luego de que le estuviesen perforando el vientre para inaugurar las torturas, encontró una manera de escaparse de las diminutas jaulas en las que los mantienen y lanzarse en busca de su hijo. El trabajador que estaba llevando a cabo el miserable procedimiento huyó despavorido y mientras tanto la osa aprovechó para abrazar a su cría hasta estrangularla. Posteriormente se azotó contra una pared, con tal fuerza que logró morir.

Descansen en paz madre e hijo, ellos ya no sufren.

Via Sauri Devi.



Dos experimentos mentales
septiembre 14, 2011, 12:31 pm
Archivado en: Fragments

Existen dos experimentos mentales muy sencillos, al alcance de todos y que ayudan a entender algunos conceptos zen o budistas de forma práctica.

El primero consiste en elegir un objeto, por ejemplo un cuadro e intentar observarlo durante un minuto sin pensar en nada. Ponte una alarma para saber cuando ha pasado el minuto, se te hará largo. Cuando acabes intenta recordar en cuantas cosas has pensado. Serán bastantes. ¿No habíamos quedado en no pensar en nada?

Este experimento nos certifica, como poco, el mínimo control que tenemos sobre nuestra mente. La mente discursiva es un caballo desbocado que no para, por mucho que quieras. ¿Lo que piensas es útil en ese momento? ¿es constructivo o positivo? ¿tienes control sobre ello? ¿o es, en el mejor, de los casos una merma de energía casi constante?

Experimento segundo: deshazte el cordón de un zapato, ahora busca algo que te resulte muy interesante para leer, para facilitar el ejercicio, mejor que sea en esta pantalla. Ahora mientra lo lees átate el zapato. ¿Todo bien? ¿has entendido lo que leías? Sí, claro. ¿te has atado bien el zapato? Perfecto, eres un crack.

Ahora dime, ¿dónde estaba tu mente? ¿tú YO? Eso que crees tan real, ¿en tu zapato o en el texto?

Probablemente creas que en el texto, no seré yo quien te lleve la contraria, pero entonces ¿quién ataba el zapato? ¿hay dos yo’s? ¿se ató sólo el zapato? ¿las manos solas ejecutaron?

De estos dos experiementos podemos deducir varias cosas, todas ellas relacionadas con el concepto del yo: que no controlamos nuestros pensamientos, que la mente no es una unidad sino algo mucho más complejo, que nuestra atención es deficiente, que “algo” es capaz de hacer por nosotros incluso cuando estamos “en otro sitio”, etc…

Ahora quizá te suene menos metafísico o ridículo cuando leas que los budistas dicen que el concepto de yo es una ilusión, que somos esclavos de nuestros pensamientos, que se puede “hacer sin pensar” o muchas otras cosas “sin sentido”… :)




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